Sony podría aplazar el abandono físico
Según MP1st, Sony podría estirar la agonía de los discos físicos de PlayStation entre uno y dos años más. La compañía, al parecer, sigue teniendo en la mira la desaparición total de las copias físicas para enero de 2028, pero esa fecha que hoy parece ley sagrada podría sufrir un cambio de planes: el límite del 31 de diciembre de 2027 está, digamos, «en revisión».
Y no es solo una fuente. El podcast de Eurogamer España se subió a la misma ola y planteó que el plazo podría correrse un año o incluso dos. En sus palabras:
Cada vez es más fuerte la sensación de que la fecha límite del 31 de diciembre de 2027 podría posponerse uno o dos años.
— Eurogamer España, podcast
La evaluación por un rumor tras banbalinas
Lo más jugoso del asunto: al parecer el freno no vendría por dudas internas de Sony, sino por la presión de Xbox. En la Gamescom, Microsoft estuvo convenciendo a las editoras de que está dando un giro de 180 grados. Su próxima consola, la famosa Project Helix, supuestamente sería «100% física» e incluso permitiría convertir juegos de disco a formatos digitales.
En este panorama, que Sony abandone del todo los soportes físicos deja de ser un simple tema logístico y pasa a ser… una cuestión de supervivencia competitiva.
MP1st también reporta que Sony estuvo recibiendo caras largas y roces con algunos desarrolladores en la Gamescom 2026. Según Nash Weedle, el malestar ya está golpeando el marketing de la compañía y forzándola a replantear su comunicación y su planificación.
Weedle añade que varios estudios externos estarían optando temporalmente por no colaborar con PlayStation, y que una editora importante incluso habría advertido a Sony: si no se garantiza un lanzamiento físico, su juego estrella podría no pisar la consola.
El filtrador comparó, además, la reacción del público en la Gamescom con los comentarios que llueven en las redes de PlayStation. Según su lectura, el revuelo ya dejó de ser el debate de siempre sobre formatos y se ha metido de lleno en los planes de Sony para los próximos años.
Así que la historia parece apuntar a esto: Sony podría estar dando marcha atrás no por un boicot de los jugadores, sino por miedo a quedarse sin editores y sin público frente a la movida agresiva de su rival. Y la pregunta que queda flotando es la de siempre, pero con más picante: ¿qué tan profundo será el golpe en el futuro de los juegos físicos de PlayStation?




